viernes, 28 de diciembre de 2012

Kathmandu: Primeros pasos

Sin tiempo para la pausa o el descanso, salimos del aeropuerto, a la búsqueda de un coche que venía a buscarnos, para llevarnos al hotel. Vemos a la salida un hombrecillo, mayor, muy nepalí él, y sonriente, con un cartel que reza el nombre de nuestro hotel.
Nos da la bienvenida a Nepal, nos ayuda con la maleta, y le seguimos hacia el coche. Una vez dentro, descubrimos que no es el conductor. Simplemente nos ha ayudado con esa... tarea, y ahora nos pide una limosna. Vale, aceptable.



El camino al hotel ya se torna complicado. De repente vemos como el conductor sale de la "calle principal" hacia una de tierra, rocas y agujeros enormes, y nos dice que es un atajo, para evitar el tráfico. Me pregunto cuán será la mejora por el atajo, teniendo en cuenta la velocidad a la que hay que ir por esas "calles", y lo que sufre la columna. Te cagas.

La ciudad cambia totalmente al entrar en el barrio del Thamel (en el que tenemos el hotel). El barrio turístico por excelencia de la ciudad, repleto de tiendas, hoteles, gente y vehículos de todo tipo. Llegamos al hotel. Hostal. Vamos...



Al baño no le sacamos fotos. Tampoco es cuestión de haceros tener mal cuerpo todo el día... no os quiero tan mal.
Tras hablar con el "manager" del hotel sobre las actividades/viajecillos que haríamos los siguientes 2 días, salimos a dar nuestra primera vuelta por el Thamel, y en dirección a Durbar Square. A saber, la plaza principal de la ciudad, repleta de templos.


No tenemos pinta turistas, ¿verdad?, ¿VERDAD? Qué va.
Al poco de ir andando, nos habla un chaval de nuestra edad o así. Nos pregunta que de dónde somos, y tras decir que españoles nos responde con un "¿de qué parte?", y no, ahora no lo he traducido yo. El amigo hablaba un español bastante fluido, y se ofreció a hacernos de guía por la zona. Ya estábamos sobre aviso, que esta gente te dice que no quiere que les pagues, sólo practicar el idioma, pero al acabar te dicen que si necesitan ayuda para sus estudios, o para comprarse un libro, y te quieren sacar un pico. Sabiendo eso, aun así aceptamos, y nos llevó de paseo. 

Realmente me sigue pareciendo una decisión acertada. A parte de todas las curiosidades que nos contó sobre los templos y demás, nos llevó por callecitas y pasadizos que no habríamos visto nosotros ni de coña. En esta ciudad, das una patada a una piedra y salen dos templos, es espectacular. 
Luego pondré otra entrada con fotos de la ciudad, de algunos templos, calles, gente... y explicaré alguna cosa más, por ahora, sigo contando el día.

Señalar que nuestro guía nos dijo (al menos eso, nos dijo, no lo comprobamos) que la ruta que nos estaba mostrando era la ruta marcada en la guía de Lonely Planet. 
Al acabar, le pedimos que nos llevara a comer a algún sitio donde pudiéramos probar comida típica nepalí. 
Resultado:




En la carta, esto viene como "Nepali Set". ¿Qué tiene? En el plato del arroz, como veis, unas patatas en una salsa rica, apenas picante. A lado unas verduritas varias. En el cuenco que se ve más lleno, unos trozos de pollo en otra salsa (esta no recuerdo si picaba, creo que no mucho). En el cuenco más turbio a la vista, unas lentejas... me da pena llamarlas así, porque recuerdo las lentejas que se comen en mi casa y las comparaciones son odiosas. Ahí se quedaron las lentejas, puaj. A la izquierda, unos Momo. Es de lo más típico allí, son como unos "dumplings" para los que lo conozcáis. Para los que no, una pasta rellena de... en este caso, si la memoria no me falla, se suponía que de pollo, pero eran más de verduras que otra cosa. Pero bien sabrosos. Las salsas de la izquierda... poco comentaré, intactas quedaron. Para pasarlo, unas cervezas nepalíes. Sí, no se curraron mucho el nombre... cerveza Everest. Muy buena por cierto.

En el restaurante, nuestro guía ya se despidió, como contaba, pidiendo ayudas para sus estudios. Finalmente le dimos unos 10-12 euros, mientras él nos contaba que otros turistas solían darle 30, otros 50... los cojooooneeessssss.

Con la tripa llena nos dirigimos a Durbar Square. Pero eso lo cuento en la siguiente entrada, que sino está va a pesar mucho. He dicho.




jueves, 27 de diciembre de 2012

Kathmandu: ¡Comienza el viaje!

Por fin llegaba el día. Tras unas horas eufórico en la oficina, volvía a casa para coger la mochila y emprender el tan esperado viaje.

Por delante, 3/4 horas de coche, 2 de vuelo, 6 de espera, 2 de vuelo... 

Empezó llegando bastante puntual el taxi (empezamos con sorpresas). Casi una hora para salir de la ciudad, un tráfico espectacular. Una vez en la ""autovía"" (véanse las comillas) la cosa mejoraba al menos. 


Esta foto es de una parada a por gasolina. Realmente es chocante la imagen lo sé. Sí, no es un espejismo, ¡es una papelera! Ver para creer.


Ya llegando a Mumbai, el tráfico volvía a empeorar. Nuestro tiempo de margen empezaba a desaparecer. Igual tardamos 45 minutos en atravesar una calle de 200 metros, desesperante. El conductor nos ponía las cosas cada vez peor con el horario, y al cabo de un rato, decidió pasar a la acción.
¿Habéis jugado alguna vez al Need for Speed? Bien, ese fue el concepto. Una vez salidos de al retención, comenzó la carrera. Esquivando motos, coches, personas, rickshaws... con una precisión ciertamente sorprendente, y una velocidad poco recomendada. Los huevos, haciendo compañía a la nuez. No grabé un video por miedo a soltarme del agarrador. Sigo sin tener claro porqué seguimos vivos.

El caso es que, tras jugarnos la vida, llegamos a una hora decente. Nos dejó en la puerta de la terminal. Había una cola enorme para pasar dentro. Un hombrecillo, nos dijo que nos colaba por un bonito soborno. Accedimos. 500 rupias. Al llegar a la puerta, nos dicen que nuestro vuelo no es ahí (terminal internacional) sino que es en la terminal doméstica, que tenemos que coger un taxi para ir (porque no, las terminales no están juntas). Corriendo a parar a otro taxi, y rumbo a la otra terminal... ahora ya viendo clara la posibilidad de perder el vuelo. Tras casi media hora, llegamos al lugar adecuado.

A tiempo.
Empieza divertida la aventura.

Vuelo sin complicaciones, y nos plantamos en el aeropuerto de Delhi, donde nos esperan unas 6 horas y media.
En la foto, el aeropuerto de Delhi:


Nada más llegar, vemos las típicas pantallas con información sobre los vuelos. Resaltar que no son aun las 2 de la mañana, y nuestro vuelo estaba marcado a las 7:30. ¡Pues en las pantallas ya dan como retrasado nuestro vuelo! Hora estimada, 8:15. Paciencia hermanos.
Tras discutir con algún guardia, logramos llegar a una "sala de espera" del aeropuerto, con algún asiento medianamente cómodo, y a ver pasar el tiempo.

En la siguiente foto vemos a un servidor hablando por Skype con sus queridos padres. Aceptaré comentarios y críticas sobre... vaya, la imagen habla por sí misma.


Tras hora y pico de parlada, conseguimos asientos cómodos. Había algunos medio tumbados, medianamente aceptables. Dormimos un rato. Vas echando la noche.

Un segundo vuelo a la vista, este de aproximadamente hora y media. Al acercarnos a Kathmandu, veo esto desde el avión:


El aeropuerto de Tribhuvan, pequeñito, más viejo... accesible. 
El cartel con que os obsequio ahora, una delicia para los sentidos:


viernes, 21 de diciembre de 2012

Lo típico

De esto que vas de paseo por una calle, relativamente estrecha, con tiendas a ambos lados.
Saliendo de un portal, ves que asoma algo... una cabeza. 
Parece de juguete, de mentira, pero no. ¡Es una cabra!

Le digo a Matteo, "Eso... ¿eso es una cabra de verdad?", según pasamos casi al lado ya.
No hizo falta respuesta por parte del italiano. Al pasar justo al lado, la cabra nos suelta un sonoro "beeeeeeeeeeeeeee".

Claro, aún domino poco hindi, así que no sé exactamente qué nos dijo...

Zhōngguó cài

Anoche, una de comida china, que ya tocaba:


Sorpresivamente, la comida era bastante... eso, china. Y no "sabía a India" (expresión que estamos acuñando últimamente; realmente hay cosas que saben a la India), no picaba, no había especias raras... agradable novedad.

Para compartir:
- Pollo a la barbacoa estilo Hong Kong, muy muy rico.
- Arroz al vapor, con trozos de pollo (poco originales ahí, te lo compro) y verduras varias. Regular... se dejaba comer, pero no repetiría.
- Dumplings, en honor a Sheldon Cooper y compañía. Son como unos bollitos rellenos, en este caso, de gambas, y pasados por la sartén (en la foto de arriba, los dos, eso, bollitos que están en la parte de arriba del plato). FABULOSOS, lo mejor sin duda.
- De postre, sin arriesgar, probamos el "brownie con helado de vainilla". Creo que ya comenté algo sobre este postre típico, que encuentras en casi todos los sitios. Voy probándole allá donde lo veo. Esta vez, sin embargo, decepcionante. El brownie muy seco, se pasaron de calor en el plato, estaba pegado/quemado por debajo. Una pena de final, casi pedimos otra de dumplings para compensar.


Lo que he puesto de título significa "Comida china" (en mandarín claro :-D). No, no había chinos en el restaurante... así que poco pude practicar.

Itinerario

Hoy, comienza uno de los viajes que tenía marcados en mi mente antes ya de venir a la India.
Katmandú, Nepal.

Quizás más corto de lo deseable, pero el tiempo será estrujado al máximo. Esta tarde, comenzamos:

15:45 de hoy (quien dice 15:45 dice 16:15 al menos), viene un taxi a recogernos para llevarnos al aeropuerto de Mumbai. Unos 155 kilómetros que se traducirán en unas 3 horas si tenemos suerte. Calculamos unas 4 para tener margen, aquí nunca se sabe.

A las 23:00 sale nuestro primer vuelo. Mumbai-Delhi.
Un par de horas después, comienza la parte más dura del viaje. De 1:00 a 7:30 tenemos que esperar en el aeropuerto de Delhi. Curiosa forma de pasar la noche.

Finalmente, de 7:30 a 9:00 volamos Delhi-Katmandú.
Un coche irá a buscarnos al aeropuerto y nos llevará al hotel (es un servicio gratuito del hotel mismo, fabuloso). Una vez allí...

Una primera visita obligada, Durbar Square, Katmandú:



Intentaremos visitar el Swayambhunath Temple, también conocido como "Templo de los Monos":


Haremos una escapadita a Patan, con su consiguiente Durbar Square:



Otra excursión pretendida. Nagarkot, al Este de Katmandú. Lugar desde el cual, con un cielo despejado, podremos ver el Himalaya:


Y no podrán faltar unas compras por el ajetreado barrio del Thamel:



Sábado, Domingo y Lunes aprovechados al minuto. Una cena de Nochebuena a menos de 200 kilómetros del Monte Everest...
Vuelta a Pune el martes por la mañana, lo cual significará un día de Navidad de aviones y coches varios. 

jueves, 20 de diciembre de 2012

Snoop Dogg AKA Snoop Lion

Y esto, señores, son nuestras entradas para ver el día 11 de Enero, en directo, a Snoop Dogg:



miércoles, 19 de diciembre de 2012

Shopping

Ir de tiendas también puede ser una aventura, por qué no.

Y no me refiero a ir por, llamémoslas, "tiendas indias", sino en los centros comerciales globalizados que hay en la ciudad. Cabe reseñar, antes de nada, que dos de los centros comerciales más grandes de la ciudad (Phoenix e Inorbit) se encuentran en la misma calle, uno en frente del otro, a escasos 100 metros... lo que se llama planificación urbanística.

Cuando entras en las tiendas, ya sean de ropa o de cualquier otra cosa, los dependientes se activan. Si están sentados o haciendo algo tras la caja, se levantarán y saldrán a saludarte. Seguramente te ofrecerán algo, te preguntarán qué buscas. Pero no quedará ahí la cosa. Lo divertido viene cuando empiezas a dar una vuelta por la tienda echando un ojo, y el dependiente te seguirá. Miento, te perseguirá allá donde vayas. Pero no de lejos, no, casi pegado a ti.
Dentro de poco pienso empezar a poner en práctica una nueva técnica, consistente en hacer cambios de dirección bruscos para chocarme con ellos, a ver si así logro que me dejen respirar... es ciertamente agobiante.
Si coges o tocas algo enseguida te están preguntando qué talla quieres, si te gusta, si... o sólo si te quedas mirando algo más de 5 segundos.

Ayer mismo tuve una experiencia curiosa con este tema. Compré una cazadora (para ir a Nepal, que hace más fresquete) en una tienda, una tienda grande, pero que estaba medio vacía. Mientras dí vueltas mirando hasta que elegí, varios pesados me siguieron muy de cerca (cada uno en su zona/departamento, eso sí). No sabes si sentirte importante o subnormal.
El caso es que, a la hora de pagar, en la caja se juntaron nada menos que 6 dependientes ociosos que no tenían nada mejor que hacer que verme sacar la tarjeta y firmar el ticket. Seguidamente me pidieron que rellenara un 'feedback', una tarjeta con comentarios y valoraciones sobre la tienda, mi opinión vaya. Con todos mirando, puse las peores notas en el "test", y debajo escribí bien grande "NO PERSIGÁIS A LOS CLIENTES POR TODA LA TIENDA, ES DE LO MÁS INCÓMODO".

Dudo que me hagan mucho caso, pero algo más contento ya me fui.

martes, 18 de diciembre de 2012

Extremistas


La puedes pedir simplemente Margherita, o 4 Quesos... es igual, siempre picará.
La pasta bolognesa pica.
Ayer probé unas salchicas de pollo que encontré. Pican.
El domingo, unas alitas de pollo... ¡qué sudada!

Con los dulces son iguales. No pican (imagino que estarán desarrollando algunos que piquen), pero son extremadamente dulces. Según los comes vas notando cómo crecen las caries...

Pero no acaba ahí. Me manda mi fisioterapeuta (tantas horas de oficina, sumadas a 2 horas diarias de botes y traqueteos en la moto, pasan factura) una crema para la la parte alta de la espalda. Muchos habréis probado alguna vez alguna crema que te deja la piel un poco caliente tras aplicarla. De nuevo, aquí lo llevan al extremo. Aún no entiendo cómo no tengo quemaduras de segundo grado... Y me dice que ellos apenas lo notan.

No sólo el paladar y la lengua los tienen insensibles, sino que parece ser todo el cuerpo. ¡Qué país!

Transición

A ver si en lo que escribo esta absurda entrada me entra la inspiración para contar algo más interesante...



... la alargo un poco para dar tiempo a la magia a brotar libremente.

Air India


En la web de la compañía aérea de Air India, en el apartado sobre el equipaje de mano, podemos leer esto:


CARRIAGE OF ‘KIRPAN’ BY SIKH PASSENGERS WHILE TRAVELLING BY AIR

A ‘Kirpan’ with a total maximum length of 9 inches (22.86 cms.), but a blade not exceeding 06 (six) inches (15.24 cms.), is permitted for carriage by a Sikh Passenger on his person, within India or on an Indian Registered aircraft on Domestic routes of fully Domestic Flights within India, subject to the requirement of a Public Order. (BCAS Circular 14/2005). 

Carriage of ‘Kirpan’ shall not be permitted in the cabin of an aircraft on an International Flight, either on the domestic or international sector flown by the passenger.

If the ‘Kirpan’ is more than the length specified above, it shall be carried by the passenger in his registered baggage.



Para los no iniciados, se puede reducir a que los Sikh:


Pueden llevar esto en el avión:



Pero claro, tú no te excedas, un chupito de agua y vale, vayas a hacer algo peligroso.